
Dilatación-torsión gástrica en perros: una urgencia que puede poner en riesgo su vida
La dilatación-torsión gástrica es una urgencia veterinaria grave en perros: descubre sus síntomas, causas y cómo actuar a tiempo
¿Eres veterinario? Remite tu caso →


La esterilización es una de las cirugías más frecuentes que realizamos en medicina veterinaria. En las hembras, además de la cirugía convencional, actualmente existe una alternativa menos invasiva: la esterilización por laparoscopia.
Esta técnica nos permite realizar la intervención mediante pequeñas incisiones y con la ayuda de una cámara, reduciendo la manipulación de los tejidos y favoreciendo una recuperación más cómoda para la paciente.
Pero ¿en qué consiste exactamente y qué ventajas tiene frente a una esterilización tradicional?
La laparoscopia es una técnica de cirugía mínimamente invasiva.
En lugar de realizar una única incisión abdominal de mayor tamaño, se realizan normalmente dos o tres pequeñas incisiones a través de las cuales introducimos una cámara y el instrumental quirúrgico.
La cámara proporciona una imagen ampliada del interior del abdomen, permitiendo visualizar con gran precisión los ovarios y las estructuras que los rodean.
En una esterilización programada de una perra sana, habitualmente se realiza una ovariectomía, es decir, la extracción de ambos ovarios.
Al eliminar los ovarios desaparece la producción de las principales hormonas sexuales, por lo que la perra deja de tener el celo y no puede quedar gestante.
Una de las principales ventajas de la laparoscopia es que se trata de una cirugía menos invasiva.
Las incisiones son de menor tamaño y la manipulación y tracción de los tejidos durante la intervención es menor que en una cirugía abdominal convencional.
Todo ello se traduce en menos molestias durante el periodo postoperatorio.
Esto no significa que la cirugía no requiera analgesia: todas nuestras pacientes reciben un protocolo adecuado de control del dolor antes, durante y después de la intervención.
En lugar de una incisión abdominal relativamente amplia, mediante laparoscopia realizamos pequeños accesos para introducir la cámara y el instrumental.
Esto supone:
Además, las heridas suelen resultar más sencillas de vigilar por parte de los propietarios.
Al ser una técnica mínimamente invasiva, muchas perras recuperan su actividad habitual con mayor rapidez.
Aunque después de cualquier cirugía recomendamos mantener unos días de reposo y evitar carreras, saltos y juegos intensos, el postoperatorio suele ser más cómodo y llevadero.
Esto resulta especialmente interesante en perros jóvenes, muy activos o de gran tamaño, en los que limitar completamente la actividad durante varios días puede ser complicado.
Durante la laparoscopia trabajamos bajo visión directa mediante una cámara que amplía las estructuras internas.
Esto permite realizar una cirugía muy precisa y con menor manipulación de los tejidos y órganos abdominales.
Una de las diferencias más importantes respecto a la técnica convencional es la menor necesidad de traccionar de los ovarios para poder visualizarlos y trabajar sobre ellos.
La cámara laparoscópica ofrece una imagen ampliada y detallada del interior del abdomen.
Para el cirujano, esta visualización facilita la identificación de los vasos sanguíneos y de las estructuras anatómicas sobre las que se está trabajando.
Además, los sistemas utilizados durante la laparoscopia permiten realizar una coagulación y sellado vascular muy precisos.
No. Tanto la esterilización convencional como la esterilización laparoscópica requieren anestesia general.
Antes de la intervención realizamos una valoración preoperatoria de cada paciente y diseñamos un protocolo anestésico individualizado.
Durante toda la cirugía monitorizamos diferentes parámetros como la frecuencia cardiaca, presión arterial, oxigenación, ventilación y temperatura corporal.
La laparoscopia también requiere introducir temporalmente CO₂ en el abdomen para crear un espacio de trabajo adecuado, por lo que una correcta monitorización anestésica durante el procedimiento es especialmente importante.
La laparoscopia es una excelente opción para muchas esterilizaciones programadas, pero no todas las pacientes ni todas las patologías son candidatas a esta técnica.
La elección entre cirugía laparoscópica y cirugía convencional debe realizarse de forma individualizada teniendo en cuenta factores como:
Por ejemplo, ante determinadas patologías uterinas puede estar más indicada una cirugía abdominal convencional.
Aunque las heridas sean pequeñas, sigue tratándose de una intervención quirúrgica.
Durante los primeros días recomendamos controlar la actividad física, evitar que la paciente se lama las heridas y administrar correctamente la medicación prescrita.
También realizaremos las revisiones postoperatorias necesarias para comprobar que la evolución es adecuada.
En las pacientes adecuadas, la esterilización laparoscópica ofrece una alternativa segura y mínimamente invasiva a la cirugía convencional.
Sus principales ventajas son las pequeñas incisiones, la menor manipulación de los tejidos, una excelente visualización durante la cirugía y, especialmente, un postoperatorio generalmente más confortable.
Si estás pensando en esterilizar a tu perra, podemos valorar su caso y explicarte qué técnica quirúrgica es la más adecuada para ella.
Cada paciente es diferente y nuestro objetivo es siempre elegir la opción que ofrezca la mayor seguridad y el mejor bienestar antes, durante y después de la cirugía.

La dilatación-torsión gástrica es una urgencia veterinaria grave en perros: descubre sus síntomas, causas y cómo actuar a tiempo

Te explicamos cuáles son los signos clínicos más comunes de esta patología cómo se pueden extraer estos cuerpos extraños esofágicos mediante endoscopia

Descubre cómo proteger a tu perro de la leishmaniosis: transmisión, síntomas, detección precoz y las mejores estrategias de prevención veterinaria.
Al suscribirte confirmas que aceptas nuestra Política de Privacidad y el Aviso Legal.